NECESITAN UNA MAMÁ FELIZ.... NO PERFECTA

Hace algunos meses, cuando mis niñas cerraban sus ojitos  y el silencio inundaba la casa, sentía un vacío en mi corazón. Estaba tan acostumbrada a las prisas, al ruido, a la vida que cuando tenía un momento de silencio, un momento para mi, no sabia que hacer.

Y es que el amor hacia mi esposo y hacia mis hijas era incondicional y hermoso. Entonces me preguntaba por que no sentía toda la felicidad que debía de sentir si tenia mucho más de que lo que había imaginado.

Había olvidado el elemento mas importante. Con la rutina de la vida diaria y la locura que es tener hijos pequeños, olvide amarme a mi misma. y cuando te olvidas de ti, te olvidas también de tus metas y pasiones, te olvidas eres un ser humano capaz de cometer errores, una persona que sigue creciendo y a que a veces se confunde, te olvidas de quererte y solo te exiges ser perfecta. De pronto y sin darte cuenta, estas ahí para todos, para todos menos para ti misma.

Ahora entiendo que no debes de esperar a tus hijos sean grandes para hacer lo que te gusta. Tampoco debes de esperar a que Dios, el universo o una hada madrina te hagan realidad tus deseos, deseos que ni si quiera había concretado, no sabia lo que quería y por ende no lo iba a conseguir. Pues, es que si no sabes a donde quieres ir, NUNCA vas a llegar.

Ahora se lo que quiero y si no lo se lo investigo,si no lo tengo lo busco, si no funciona lo arreglo, si no cabe lo tiro, si no tengo tiempo me desvelo y si me da miedo lo hago. 

Y en mi misma rutina del día con día que podría, quizás, parecer igual que la que me generaba un vacío, ahora me encuentro sonriendo varias veces al día a mi misma, pensado en lo maravillosa que decidí hacer mi vida. Y a pesar de que aún no estoy en donde quisiera estar, me encanta el viaje y disfruto cada segundo. Hoy decido ser una mamá feliz, no perfecta. No es necesario cambiar extremamente nuestra vida, sino la forma y la intensidad con la que la vivimos.

Y es que no necesitamos tener paisaje hermosos cada mañana, casas enormes pero vacías de amor, viajes caros sin lecciones, coches nuevos sin destinos, vacaciones sin un hogar a donde regresar, lo que necesitamos es buscar y buscar y seguir buscando, sin cansarnos, cual es nuestro propósito en este mundo. Pues no estamos aquí por accidente. 

Encontrar ese propósito en nuestras vidas y amarnos a nosotras mismas con la misma intensidad que amamos a nuestra familia, es el gesto mas generoso que les podemos dar. Hoy decido a ser una mama feliz, no perfecta por que lo que mas deseo en esta vida es que mis niñas sean felices y solo les puedo enseñar con mi ejemplo. 

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