No es por moda ni novedad, es necesidad. No soy la persona más organizada, y desde que tengo hijos la casa se ha vuelto una locura. Cada personita que llega a nuestra familia trae consigo un montón de cosas y yo, por naturaleza poco organizada, no puedo con tanto. Nuestro espacio físico impacta nuestro estado mental, por eso decidí hacer algunos cambios antes de que llegue nuestra tercer bebé.

Mi meta es simplificar nuestra vida conservando únicamente cosas que nos hacen felices o que necesitamos. Nada de extremos ni cosas radicales simplemente estar consientes de lo que entra y sale de nuestro hogar. Al poner atención te das cuenta que tienes muchas tonterías que solo invaden tu espacio y estresan tu mente.

Aún no llego a donde me gustaría llegar pues es un proceso largo pero les comparto mis aprendizajes hasta el momento.

—Las niñas tienen menos juguetes pero mas imaginación. Solo dejamos fuera los juguetes que realmente usan y que tengan un lugar especifico en su cuarto. Guardo el resto de los juguetes en una caja en otro closet y cuando me doi cuenta que ya no le hacen caso a los que tenemos fuera los cambio. Toda la emoción y entusiasmo regresan, los juguetes guardados son como juguetes nuevos una vez más.

— Al deshacernos de ropa y blusas manchadas o viejas y establecer un cajón y lugar especifico para cada prenda logramos salir de la casa mucho mas rápido y menos estresadas. Sus disfraces tienen su lugar, los vestidos colgados, un cajón para blusas otro para piyamas y otro para pantalones, en fin cada cosa en su lugar y solo lo necesario y bien cuidado. Lo mismo hice en mi closet, tener pocas opciones para ponerme me hace la vida un poco mas sencilla. Hay mañanas difíciles pero si tengo tres vestidos que me gustan colgados a la vista es sencillo elegir y verme bien. Solo dejo fuera mi maquillaje básico para verme decente en los días de prisa.

– Tire todos los contenedores de comida viejos, sucios o sin tapa. Les compre a cada niña un contenedor con compartimientos para poder racionar su comida rápido y que se vea bonito. ya no estaré buscando en las mañanas la tapa fea del contenedor perdido. Lo mismo hice con sus vasos, nos quedamos solo con dos buenos para cada quien uno para tomar agua y el otro para tomar jugo o limonada.

— También limpie nuestro calendario, me eh dado cuenta que los días tranquilos son mucho mejores para mi y para mis niñas, estar llenas de actividades extracurriculares nos llena de estrés, se toman siestas fuera de horario en los traslados y nos mueven la hora de dormir. días tranquilos en casa o con una o dos actividades son sus preferidos.

En resumen mis niñas tienen menos juguetes pero más creatividad, menos ropa pero mejor, menos tele pero más aventuras. Yo tengo menos estrés y más tiempo para disfrutar lo que realmente importa. No estoy limitando a mi familia en lo mas mínimo, tiene todo lo que necesitan pero siento que estos pequeños cambios están haciendo que nuestros días fluyan con mas naturaleza y todas estemos más tranquilas y menos estresadas.

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